Lineas difusas

La mirada en el aire, un suspiro en el viento, cierra los ojos, sigue adelante...

jueves, 4 de noviembre de 2010

vida ELEMENTAL

Pensando en el principio "Ceteris Paribus" en donde existe una variable y todo lo demás constante me pongo a pensar en lo imperfecto de este modelo; prosigo creyendo que la vida se torna de lo contrario, algo constante y muchas variables. En la vida la misma familia y los amigos se vuelven inciertos, pero ay algo que prevalece con nosotros (cambiante de todos modos) motor de nuestras vidas: la pasión (por algo que se vuelve un quien). Y en efecto, por lo menos así descubro que, nuestras propias aspiraciones, las ganas de superación y la felicidad misma son dadas por la pasión de "hacer" y de "ser".


Pasa el tiempo y lo importante se queda, lo vano se aleja y yo sigo con mis pasiones. Ser feliz es lo elemental, para conseguirlo muchos medios, para alimentar están mis ganas, tengo un combustible llamado Hip-Hop. Pienso en lo que ha estado constante en casi ya diez años, cuando desde mucho antes la música ya llenaba mis oídos (en principio de pop) y luego encontré en la música del jazz, del reggae, de la afroantillana y africana ritmos que movieron mi cabeza asintiendo y haciéndome creer en lo que estaba haciendo, recuerdo que de las letras en ingles destacaba las melodías únicamente y con ellas creaba mis propias letras contadas en prosa, sin rimas, solamente inspirándome en los sonidos (por coincidencia las traducciones terminaban evocando pensamientos similares a los míos y eso era fantástico). Y bueno, aun lo sigo haciendo (de hecho escribiendo esto tengo mi reproductor de música); luego recuerdo cuando llegó el Hip- Hop de lleno y por escucharlo me llamaban "rapero" cuando yo solo decía: "me gusta el hip.hop, es mi pasión, pero no tengo etiquetas… lo mismo te escucho Rap que mambos, salsa, cumbias, reggae, metal e instrumental".



Lo mío, es hip hop, pero la música es un lenguaje universal, es digamos que una droga que a todos nos apasiona, nos calma y genera las más grandes reacciones, cada quien con su género.
Quien sepa de rap, estará de acuerdo conmigo cuando le llame cultura, incluso habrán algunos que lo consideren religión; nada más hermoso que la música uniéndonos como hermanos, buscando la paz antes que la guerra y la reacción y participación activa antes que pasiva y conformista.
Escuché a muchos que me decían que solo era un género de violencia, no pude negarlo, como todas las ideas, siempre han pasado por el antagonismo, pero es lo importante de la evolución y la falta de conformismo; hoy puedo decir que el idioma se basa en el grito de “paz y respeto”.



Gracias a esto recientemente conocí un nuevo grupo cuyo nombre me hizo pensar en las cosas que dejamos pasar, en aquello en lo que deberíamos basarnos para conseguir la felicidad en lugar de buscarlo en hazañas extraordinarias que no dicen absolutamente nada por nosotros más que "necesito atención". Difícil criticarlo cuando mi vida se vuelve tan conflictiva con tan solo exponer mis puntos de vista y hacerme notar, pero así es la vida, o como dijera la frase del Chojín: "cosas que pasan".

 Elemental




Elemental es un grupo de Croacia conformado  por Mirela Priselac Remi (MC, voz), Lucas Tralić Shot (MC, voz), Erol Zejnilović (guitarra), John Vodopijec (batería), Davor Zanoški (teclados), Konrad Lovrenčić (bajo) y Natalie Tonkovic (coros), quienes mantienen la esencia del género hip hop, pero enriquecen su música con el jazz, Soul, funk y reggae.






Remi no tiene nada que aprender de nadie, sino como un artista completa que todavía está dudando incluso si ella rapea con ira o canta como una diva ...
 yo quiero una así :P


 Ellos son los artistas más populares de Croacia y quisiera compartir contigo su último trabajo: Vértigo.
Indispensable decir que si bien no sé nada de croata o serbio  °¬°, al escuchar su música me es posible entrar en un deambular de reacciones, pasar de lo satírico a lo melancólico y volver a un mar de emociones positivas




Sus letras como buen síntoma de Hip-Hop llevan un mensaje de amor, sin dejar de lado una crítica social y un ataque hacia lo insano. y por supuesto no puede dejar de mencionarse el ritmo bastante fresco... Nada como Elemental para romper los esquemas tradicionales y la perspectiva de lo que no es hip hop
Bien, cuestión de perspectivas, espero sea de tu agrado…







Y un video por si aun tienes dudas...

Algo rápido para un día nublado...

Quiero compartir el sueño de esta noche.


Uno de mis grandes amigos me dijo que hay cosas que son para publicarse y otras para dejarlas para sí en el cuaderno. Yo estoy de acuerdo con él pero con una excepción: indudablemente ay cosas personalísimas que no pueden salir a la luz a menos que en verdad se amerite (incluso en estos momentos vale la pena dudarlo), pero para las obviedades no hay más que dejar que vuelen, se conozcan (por ser tan obvias) y olvidarlas como los sueños que son difíciles de recordar hasta que se convierten en  un deja vu o en definitivo, pasan a ser parte del baúl del olvido.



Y por qué no desahogar el sueño de la noche anterior?



Algo rápido para un día nublado….
Briza matinal, vaho cálido saliendo como humo de chimenea a todo vapor. Un hombre corre por las calles de la ciudad, nadie le detiene, todos se cuestionan su semblante; hombre corre en la dirección equivocada buscando alivio. El aire se hace pesado para advertirle de los mil errores y hombre lo atraviesa para conseguir su respuesta… 


Los automóviles no respetan, el golpe es fuerte, el impacto contra el asfalto supone hemorragia cerebral y muerte; hombre es fuerte, si, ya no corre, camina presionando su pecho con sus manos para que el cuerpo no le estalle, hombre busca a su enemigo más grande para amarle y si acaso le encuentra, sabrá que es demasiado tarde, que su enemigo le ha perdonado y ni siquiera le recuerda. Cruza la avenida y el parque, sube escaleras con un trote lento omitiendo el hecho que una multitud cuida sus pasos siguiéndole por el rastro color carmín.


Al fin llega: “casa en venta” se lee en la puerta, golpes de sangre se incrustan con rabia en las ventanas, un susurro le ofrece ayuda y con agotadas fuerzas corre en otra dirección. No quiere auxilio sino respuestas, rostro descompuesto y bañado en sudor olor a hierro compensa su fatiga con tragos de saliva amargos por el plasma del cuerpo, si sabe que los pulmones le estallarán, al menos no quiere que sea en vano, mira a su derecha y busca un rostro confiable: -“por favor, entréguesela a mi papá” – le da su cartera y su teléfono celular.


Mujer asiente con un murmullo y ojos en exceso lubricados por agua salina. No es su hijo o  hermano por sangre, pero se vuelve por empatía y sufrimiento. Es desesperante encontrarte contra la muerte que ronda el alma de un hombre que se resiste a marcharse no sin antes cumplir un objetivo importante, intentar ayudarle y ser inútil porque su partida es inevitable, es tétrico ser solamente un espectador acompañante a espera de su paso quebrantable.


Pequeña multitud detiene el tráfico, aleja (irónicamente) a los curiosos y le acompaña como peregrinos. Hombre no agradece porque no tiene conciencia de su entorno, el solo busca redimirse y dormir al fin en paz, hombre solo es parte del asfalto que le reclama rendirse y recostarse.


Sitios sin respuestas, gritos ahogados por la sangre inundando sus pulmones, un último vistazo esperanzado y los ojos quedan abiertos e inmóviles habiendo buscado el rostro de su alivio entre el horizonte…
Mujer abre la cartera y encuentra credenciales, una carta, y una fotografía familiar: reconoce a su hija besando la mejilla de aquel hombre en una noche decembrina, ambos felices. Al reverso solo dos palabras: “Algún Día”.
Y del hombre solo salen las últimas cinco palabras gastadas: “gracias mi niña, te amo”.

domingo, 31 de octubre de 2010

Noviembre... Dando todo por perdido, buscando un nuevo inicio

Hay cosas que no son tan difíciles de imaginar; que ¿cómo me siento? Aun para una mente complicada que a veces duda si lo que siente es realmente “eso”, describir un estado de ánimo puede ser sinónimo de las melodías que escucha, más aun, de las razones y los recuerdos que estas evoquen.
Mi ejemplo en particular (por el momento) es una canción de aproximadamente 1 minuto 14 segundos llamada “Amor”, la ironía para una sensación melancólica y sin redención.

El masoquismo  nunca se ha dicho que sea sano, pero es un proceso que a muchos nos ha llevado al borde de la satisfacción. Raro, estúpido ¿por qué no decirlo? A pesar de ello, es parte del ser terrestre que se dice a sí mismo civilizado, llamándose hombre y con su hermosa parte similar: mujer.
“Amor” es un tema compuesto por Eduardo Arbide para la película “Noviembre”. Aprovechando la víspera del mes y con una entrada melancolía me dispongo a tratar de olvidar: ¡recordando!
Sé que aquella película posiblemente nunca la hubiera visto porque no soy un conocedor del “cine de arte”, porque sólo sigo siendo un chico que estando consiente (quizá no tanto) de  su realidad a veces busca un escape en filmes divertidos y sin contenidos llamémosles interesantes; no es porque nunca hubiese visto películas de calidad o no me interesaran, pero soy más de un cine por entretenimiento que de las maravillas que puedan dirigir Martin Scorsese, Burton, Allen, Kubrick, Howard, Tarantino, Lynch,  o (y uno de mis favoritos con "Bin-jip”: “hogares vacíos”) Kim Ki-duk.
Vivir en un paraíso donde las maravillas te tocan nunca fue una locura; ¡lo viví! Al menos lo hice por un tiempo, pero un día tuve que irme a dormir viendo mi mundo desmoronarse y despertar sobre mi almohada que mojaba mi cara y saber que aquel sueño hermoso había terminado. Desperté con la hiel en mi boca y un “clic-clic” en mi cabeza, ni siquiera el agua helada calmaba el pesimismo. Sintiéndome orgulloso y destrozado, sintiéndome víctima y culpable, buscando eclipsarlo todo en un rostro bañado, rasurado, sonriente pero ausente… Conjeturando tantas cosas que traen más peso a una vida sin soporte.
Y hoy, a punto de ser “noviembre”, trayendo tantos recuerdos a mi cabeza veo los pensamientos que surgían al estar viendo esa película española con el nombre del mes; recuerdo mis sensaciones y el confort de mis ilusiones: imaginándome en un fin de semana descansando del trabajo rutinario, en un hogar que no fuera rentado, en una cama matrimonial y un anillo en mi mano. Disfrutando con Pixar® las películas que antaño me hicieran llorar y reír en aquellas salas de cine: recordando a Remy  (Ratatouille), Wall-E (estee… Wall-E); o mejor aun  a Carl y Ellie (UP!) teniendo una aventura de altura, cumpliendo sus sueños y promesas, viviendo la mayor aventura a lo largo de sus días al estar juntos y enamorados y yo sentirme en empatía con ellos. Tener un álbum similar pero con “nuestra” propia aventura y elaborado con nuestras propias manos…
“Noviembre” sólo era el pretexto. Era lo que sucedía fuera de la pantalla en esos (y muchos otros) momentos lo que me hacía feliz, los momentos en los que vives y sueñas, en los que te acurrucas entre la persona amada y te sientes como un niño.


Quiero perder la memoria porque a veces hay cosas que duelen y colman mi paciencia, pero recuerdo que alguien dijo que huir de la realidad es cobarde y otra persona más que me habló de lo oscura que se torna la noche antes de amanecer (y bueno, tantos consejos más); sólo quiero olvidar algunos malos tragos, y recordar (si es que es necesario) sin premura o resentimiento sino con alegría y más orientado…
Antes de irme por última vez a dormir sabiendo de nuevo que el mundo se derrumba, quiero ser agradecido…

¡Cumplido!

Y hoy, todo está tranquilo, como debia de ser y con nuevas melodías en la cabeza... :P

 Nuevo mes, nuevo día, nuevo inicio.... misma vida, mismo ser...



 
Y ahora si se me permite un respiro, ya puedo empezar a ver y creer que todo está perdido…