Lineas difusas

La mirada en el aire, un suspiro en el viento, cierra los ojos, sigue adelante...

sábado, 20 de marzo de 2010

Nunca es tarde…



(No hay parecidos, no hay realidad… no hay coincidencias).

…Cerré los ojos, esta vez para acercarme; en un lento roce con los labios. Correspondencia sin reprobación, momento ideal, todo se evapora al despertar, sería bueno no levantarse jamás, que todo funcionara a mi antojo (que agradable es soñar momentáneamente despierto y que la fantasía sea la realidad), que las consecuencias no me persiguieran; cínico o como sea, amor sin barreras. Permíteme por favor darme cuenta de que nada es como yo lo espero, déjame entender tu juego: ¿me amas para hacerme sufrir? ¿Me amas para sentirte culpable? Palabras mal entendidas, entendidas mal… la verdad yo no lo creo, es solo tu cabeza lo que está mal. No hay locura, solo incongruencia, deseas tanto como Aladino, mi problema es no ser el genio para darte todas lo que haz pedido.

Vuélvete a preguntar: ¿cuándo fue la última vez que te sentiste protegida? (¡alardeo el resultado de tu respuesta!).

Si estás refugiada, aislada del frio, lanza tu mirada afuera y hacia el cielo, luego a algún punto en el infinito y respira el fresco aroma de un silencio nocturno. Con algo de suerte estaremos bajo el mismo manto estelar (con otra poca), señalaremos la misma estrella y quizás la sigamos para encontrarnos en el mismo sendero intentar cruzar sin ver nada (ni yo a ti, ni tu a mi),pero nos será imposible

Tal vez te preguntes ¿Dónde estoy? Y (como siempre) dejarás que cualquier distracción inunde tu cabeza, ahogue mi recuerdo y nuble tu dolor. Todo de un solo mecanismo, todo con la esperanza de poder sobrellevar tus angustias, con el consuelo de haber obtenido ante mí tu falsa victoria, haciéndome creer que por fin enterraste mi recuerdo y lo peor será que yo lo habré creído y yo mismo cerraré el féretro. Congela tus emociones y aísla por siempre lo vivido, presérvalo u olvídalo, construye bajo (tus) mis recuerdos tu falso amor…

“Para entonces estaré muy lejos de esta tierra”.

Y hasta hoy, desearé que me extrañes, intentaré que lo que me queda de orgullo me mantenga en esa idea (a pesar de que sea lo contrario), o por ahora como lo prometí, me alejaré. Esperaré tu llamado, para creer que realmente me necesitas, creeré en mi evolución hasta darme cuenta que aquello en lo que yo creía su vigencia ya expiró, que las ilusiones se han terminado, que hemos llegado al final de un nuevo ciclo, que tal vez comience otro y de esta manera nos daremos cuenta que por algo se inventaron las reglas (malditas reglas, malditos dogmas, maldito todo aquello que restringió nuestra libertad… maldito el sentido común y todo aquel sentir de culpa, pero bendita seas por todo lo bueno que generas), que solo paramos por un momento lo inevitable, que al final de cuentas hay que tratar de ser libres… libres siendo esclavos el uno del otro… que al final las acciones pesan, que no hay palabras perfectas y que las sensatez tiende a ser una gran compañera del” borrón y cuenta nueva”

¿Y qué decirte estando ausente? Que hacer si no te encuentras… razones de más para decirte y pedirte: VEN AQUÍ…. NUNCA ES TARDE (PARA VOLVER A VIVIR…) y mejor hoy, porque mañana ya no estaré aqui para decirtelo

… nunca no es lo mismo que jamás; jamás… es lo mismo que intentar poder olvidarte…. Olvidarte es igual a la trunca intensión… la intensión será el preludio que abre de nuevo paso a la paradoja de buscarte y no dejarte “nunca jamás“ (y volvemos a empezar)